¿Cuáles son las posiciones extremas de este debate?

Algunos ambientalistas sostienen que el Fracking está asociado con riesgos medioambientales tales como actividad sísmica, alto consumo de agua, contaminación de aguas subterráneas y superficiales.

Pero como se trata de una técnica que se ha venido perfeccionando por más de 80 años, todos estos estos riesgos pueden evitarse con la aplicación de los protocolos de operación de las empresas.

Así que hoy hay baja probabilidad de que estos riesgos se vuelvan realidad.